
Bueno, estoy escandalizada de la muerte. ¿Qué ha pasado en Madrid? Hay una auténtica peste casi casi una pandemia diría yo si no fuera una palabra que no entiendo. Pero eso, que el otro día ví en el National Geografic no se qué de una pandemia que era una cosa fea que crecía sin medida. Pues digo yo que en Madrid hay una pandemia pero de las de verdad de chaquetones de Belstaff. Qué ordinariez por dios! Es que el sábado ví a Paris de lejos y le comenté lo que pasa en Madrid y no podía dar crédito. Movía sus pestañas hipnotizada pero no sé si fueron mis noticias sobre la proliferación obsesiva de Belstaffs o que el doctor Beroix se le ha ido la mano con el botox. Siempre la mando sms para que se ande con cuidado porque se ansía con esas cosas pero ella nada, ella botox y más botox. Así estaba como si la hubieran pegao con una sarten paellera en la cabeza pero como de frente. En fin, que la decía yo Paris es que no darías crédito mon amour aunque París no habla francés pero quedo muy glam hablándole en francés pues eso le decía yo París es que es una inconveniencia la cantidad de Belstaff que hay en Madrid. Oye que parece que los reparten a las puertas de los comedores de pobres. Si el otro día un indigente me pidió monedas y llevaba una! en color así como feo gris. Yo le dije a Paris que ni se le ocurriera salir con Belstaff a la calle porque hija ya no hay que llevarlas. Ya la clase media se ha hecho con la Belstaff y la he hecho su bandera y así no hay quien se ponga nada. Que lo que era puritita tendencia ahora parece una chaqueta del Carrefour que aunque Paris no tiene ni idea de qué es el Carrefour la he dicho que era como Wall Mart y pestañeó dos veces! Shockeada estaba. No sé si me escuchó porque estaba con otras amigas, la cuarta la séptima y una ordinaria iraní que está en decimoquinta posición pero yo creo que sí se enteraba de lo que la contaba y me hacía sí sí con la cabeza. No sé, yo es ver una Belstaff y me dan ganas de darle unas monedas al que la lleva.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario